La sepia o choco es un molusco cefalópodo perteneciente al género Sepia, dentro de la familia Sepiidae y del orden Sepiida. Se caracteriza por su cuerpo ancho y aplanado, rodeado por una aleta continua que le permite desplazarse suavemente por el agua. En las costas atlánticas y mediterráneas es común la especie Sepia officinalis.
La sepia posee ocho brazos cortos y dos tentáculos más largos que utiliza para capturar a sus presas. En su interior tiene una estructura calcárea llamada “hueso de sepia”, que le ayuda a regular la flotabilidad. Su tamaño suele variar entre 20 y 40 cm de longitud.
Su coloración es muy variable, normalmente en tonos pardos o grisáceos con manchas oscuras, aunque puede cambiar rápidamente gracias a células especiales llamadas cromatóforos. Vive cerca del fondo marino, sobre arena o fango, donde se camufla para cazar pequeños peces, crustáceos y moluscos. Es una especie muy apreciada en la pesca y en la gastronomía.